Coches conectados, ¿ordenadores con ruedas?

Se veía venir, desde el auge de los navegadores capaces de dar instrucciones al conductor de viva voz, que tanto nos sorprendieron la primera vez que los vimos y oímos. La tecnología está bien probada: un sistema de localización del vehículo por coordenadas, más un mapa virtual detallado, y ya tenemos una máquina en la que no tenemos más que introducir la dirección de destino para que nos vaya guiando paso a paso por cada cruce y cada rotonda.Coches conectados

Ahora hay más: por ejemplo, los coches capaces de “ver” la carretera y de percibir muchas otras cosas. Ya se venden vehículos que avisan de que el vehículo está invadiendo el carril contrario, de pararlo en seco automáticamente si se detecta que hay riesgo de colisión, así como de detener el vehículo si el conductor se ha dormido o tiene demasiado alcohol en su sangre.

Un paso más son los coches capaces de comunicarse con otros coches que comparten el tramo de carretera, lo que nos llevaría a una conducción cuasi-automática que determinaría la velocidad más adecuada y la distancia entre los vehículos más segura. Así mismo, la conducción eficiente, ahorradora de combustible, y menos segura y ruidosa, sería automática.

Estos coches listos, con GPS y dirección IP pueden ser localizados en todo momento con gran precisión. Se podrá saber exactamente cuándo y dónde un vehículo superó la velocidad máxima permitida, por ejemplo, lo que ya está provocando una cierta preocupación por la privacidad de los conductores…

Estos verdaderos ipads con ruedas, además, son perfectos para hacer cada vez más eficaces las redes de coches compartidos. Es muy posible que pronto veamos coches capaces de moverse por sí solos al punto donde es requerido un coche para un desplazamiento determinado. La consecuencia es que tener una enorme cantidad de coches inmovilizados en garajes, aparcamientos y aceras dejará poco a poco de tener sentido.

El resultado final podría ser un enjambre de coches “listos” moviéndose continuamente entre un servicio y otro, con lo que bastaría una fracción del número de coches actualmente existente para prestar un servicio completamente satisfactorio para todo el mundo. Y los nuevos vehículos inteligentes, naturalmente, serán eléctricos.

Fuente: genteyhogaressostenibles.info